Tierras Desoladas
Skip

Entre soles Y lunas II.

*Nuevamente al fuego de una reluciente hoguera allí en la mas turbia oscuridad el semielfo se disponía de nuevo a sus gestas en papel relatar, mientras trazaba la historia en la hoja a la luna y estrellas no pudo evitar mirar, siempre preguntándose ¿Dónde estará?*

-(Brisacalida (II)) belle II-

Continuando donde me quede después de charlar con esa belleza peliblanca nos dio por “pasear”, a pesar de su apariencia refinada prefería ir a cazar trasgos y cosas más alucinantes, Reconozco que me tenía algo extrañado, pero admito en mi caso particular, cuando se trata de mujeres, pensar menos con la cabeza, Bueno al menos la que sostiene los ojos. Pues ello nos dispusimos aplastando todo en el camino mostrando mi talento hercúleo (músculos para que los quiero) aunque no se veía especialmente sorprendida ignore aquello mientras la alagaba o piropeaba ocasionalmente, también ignorando para mi cordura ese ojo con tentáculos y algunos rayos de hielo, en una de estas salidas que me encontraría con su familia, todas una putas cabras.

Ya sea su madre una elfa salida de las dunas o su hermano que parecía tener una permanente fase rebelde, ADEMAS DE TODOS LOS QUE FALTABAN Y FALTAN POR CONOCER, tal cual tenía que ponerlo en letra grande, Retomando: Quizás con el que más estreche relación fue con su padre, Dyalex.

-Rape the Sun (Brisacalida (III) Dyalex (I) Chocorosa(I))-
Imagen

Era el señor Brisacálida un hombre un tanto difícil de olvidar, ya sea por su pelo plateado, su bastón arcano, su semblante pacifico de mala leche o por el hecho de ser tan blanco como un fantasma. Fuese como fuese el arcano no aparentaba más que problemas, pero su hija estaba muy buena como para que eso me echará atrás, como dije antes, admito mis defectos: Proseguí a tratar de ganármelo haciéndole de escolta y asistirlo con mi brazo. Poco iba a saber yo que a dónde íbamos era una cueva llena de arañas-perro, esqueletos (hasta un puto ogro) los trasgos habituales y su jefe un temible minotauro.

Había un idiota con armadura de cuero y dos espadas que me decía que escudo al frente contra el ogro, me reí de él, seguro como esta de lado a él no lo mandaran al abismo de la primera hostia. Efectivamente nos cargamos al ogro, o mejor dicho, lo devolvimos pal infierno, después de llegar algunos trasgos que despachamos sin muchos problemas se nos apareció el que parecía ser el jefe de todo este embrollo:

Grande, lleno de músculos y de paso peludo, con un hacha casi tan alta como yo y mucha, pero mucha mala leche. “sería fácil” decían, no tenia armadura hasta que al primer desgraciado lo despacho con su hacha, acabando con el guerrero, su armadura y su escudo de un solo golpe…… y aquí es donde practico el fino arte mercenario de “pies para que los tengo” media vuelta y a correr.

Al final todo el embrollo lo resolvió el mismo dyalex con su bastón o sus artes arcanas mando al minotauro al abismo del que no debería haber salido nunca. Los magos serán, con excepciones, todas unas mierdas de pillos con libros, pero oye, a veces el musculo mágico es más duro que físico, y vaya que hoy resulto ser así.

-Charllote II, Cilvira I (chocorosa (II))-

Imagen

Pasaba mis días tranquilos, para mi mala suerte, alternando de la caza en el bosque y de cuando en cuando con una furcia del burdel, preferiría un cambio mas acuciado a lo segundo pero esas son cosas de la economía mercenaria, en uno de estos paseos me encontré a algunas personas junto a un hombre, después de sobrevivir algunos tantos desmanes sobrenaturales (que aun no contare) pregunte las dos cosas cuando escuche la situación: ¿Esta maldito? Y ¿me hará daño si lo trato?

Seguro era algún imbécil que jugando con lo que no debía, si fuera una mujer bella habría pensado distinto, seguro, pero el bastardo tenia suerte pues quería impresionar a esas dos bellezas que trataban de resolver su problema, al final después de ver que ni mi medicina de campaña nada podía hacerle al desgraciado nos dispusimos a llevarlo al templo cercano.

En la istek habitual el clérigo del templo, un mease un tanto jovial que semblante cambio cuando vio al herido entrar, reprochándole de su tontería de intentar con fuerzas que no trataba, dijo que nada podía hacerse salvo buscar una mítica fruta en una arboleda en el culo del bosque, si es que existiese claro, Al final nos adentramos del bosque y casi pasamos de largo si no fuera por Cilvira, aquella preciosa elfa de pelo blanco y piel mármol, mas mármol que yo, joder, un color que se ha hecho normal a mi vista dada mis compañías habituales, en fin la elfa nos condujo de nuevo al redil.

Conocía este lugar, ese maldito enano da pésimas direcciones, je. Al parecer nunca me enteraría de este bosque pues tenía una magia ilusoria, la arcana logro aplicar un contrahechizo que nos permitió pasar, mientras nos adentrábamos a la arboleda del agua se formo, imponente, con lanza y indignación, un elemental de agua arribo.

“Salid de este bosque”.

Dijo el malnacido sin tiempo de parlamentar, pero para nuestra suerte no nos reventaría hoy era un día especial para la vida. Ante sus tantas negativas le respondí que “precisamente por ser un día de vida es que queremos salvar una. ¿O dejareis que se manche con una muerte? Al parecer eso le entro en la cabeza y después de unos minutos con aquel en silencio, probablemente escudriñándonos o pensando algo, no sé, los elementales no muestran mucha cara de la que guiarse, propuso:

“solo los puros de corazón podrán pasar” acto seguido una piedra con una espada para demostrar aquello de quien pudiera sacarla, al final Charlotte lo logro, sabía que era una doncella inocente, je, será más divertido piropearle ahora.

Mientras la “paladina” iba a por la fruta, la elfa y yo fuimos dando nuestras apuestas y visiones pesimistas de todo esto, al final no paso nada y nos fuimos con agasajos y todos. Muy amable de su parte el elemental de agua nos ha dicho “Suerte y ahora váyanse, si los veo aquí de nuevo los matare”
Todo un caballero, total que salimos de ese bosque y quizás por cosas de algún tipo de balanza cósmica me ha mordido una serpiente en el culo, con bastante fuerza, mientras me retorcía de debilidad y dolor alce mi puño con espada en mano maldiciendo a la madre tierra.

…Tal parece a la madre tierra no le gustan las bromas pues nos arrojo el bosque encima y fuimos a llegar a istek antes de lo planeado. Al final el pobre desgraciado se salvo y el Sacerdote me arrojo algún brebaje que me alivio de todos los males del veneno.

Al final al tipo se lo llevaron atrás del templo y mas nunca le volví a ver, espero que el jodido imbécil se lo piense dos veces para tratar de meter mano con fuerzas que no maneja.

-Brisacalida 3: La tumba del nigromante (Chocorosa (III)-

Nombre muy pomposo para tan poco escrito, pero nada mucho que argumentar, avanzamos a resolver el asunto de una cripta donde desaparecieron algunos sacerdotes, después de pasar por miles de criaturas infernales alzadas logramos llegar a la causa una cadáver pensante que había absorbido la carne de los sacerdotes, entre carne viva y muerta, planeaba lo mismo con nosotros, su terrible aura me invadió y para cuando me desperté alguien me estaba tratando los golpes, mi coraza al lado estaba bien abollada jodido cadáver, lo bueno es que ahora es polvo que Lunafreya ahora usara para algún reactivo o que se yo de cosas mágicas.

-La hermana élfica de Ela, Iridiel I(e Iselore (I) mini-quest & Chocorosa quest (IV))-

Pasando mis días en la taberna después de un arduo día cazando ratas, trasgos y demás cosas que uno puede cocinar en el bosque me dispuse a ir a la taberna donde me encontré a una encapuchada muy nerviosa, dado sus ropajes parecía un peregrino viajero, bastante tímida y algo asustadiza, pero mi experiencia tratando con chicas lindas no era solo para presumir en este diario, je, pues entre un poco de charla, algo de confianza unas jarras y comida para su necesitado estomago pude entrar en verdadera confianza con ella, preguntándole el porqué de estar aquí.

me dijo que buscaba un lugar tranquilo para vivir. Buscaba trabajo y yo también asique tomamos un encargo del buhonero camino al monasterio, la elfa se encanto con el lugar descansamos en el hospicio y le prepare alguna comida que había allí, comimos hasta que llego un anciano que al vernos se puso blanco y tenso, sudores profundos y escondió un barrilillo rápidamente, en la charla llego su otro compañero y bien claro me quedo que habían robado al monasterio un barril.

Al final le dije a la elfa que me esperara afuera, después de salir les dije que me llenaran algunas botellas a mi también con el botín y les deje ir con la amenaza de que si bebían aquí y me hacían quedar mal con la que me esperaba afuera les daba boleto al otro lado.

“Gloria a la vieja sangre”

Un rato después de entregar las mercancías la abadesa necesitaba ayuda y poca cosa pedía, traer unos suministros “secretos” y con la palabra secreta antes dicha se dispuso a dejarnos andar, el camino fue corto y falto de peligros, raro para estos días, Llegamos a nuestro destino y despues de darle al enano el mensaje y disimular un poco nos fuimos devuelta al monasterio donde a mí se me recompenso con una baratija y a la elfa (a petición mía, je) se le dio algún amuleto que le sirviera para confiar en algo en tierras tan hostiles, la petición de la elfa de trabajar aquí se fue a dique pues era un monasterio monástico, de sendero de iluminación y todo eso por ende no podían aceptarla sin estar ordenada y para ello tendría que ir a las islas esmeraldas.

A todo esto, pese a ser muy amable e inocente, lo contrario a mi no pude evitar sentir empatía con esa elfa seguidora de Ela, donde quiera que este pues no la he vuelto a ver, espero le este yendo bien.

-Golem I: A la sombra del Coloso (Iselore (II))-

Imagen

Daba el caso que me encontré con una tia a completa por allí, una guerrera recia, como pocas y mas desconfiada que un elfo, con algo de mi tacto para ese género procedí a ganarme su confianza y fuimos al bosque de entrenamiento, Si, entrenar cuando uno pasa unas semanas es istek se da cuenta que esta tierra está llena de bellezas y preciosidades, lastimosamente solo disponibles para cazar trasgos y cosas peores, uno no se puede esperar mucho de cualquier otro tipo de “acción” pero dejando mis desilusiones de lado nos dispusimos a batir el camino hasta que nos encontramos con un par de elfos que escapaban raudos de algo, “¿el qué?” pronto se mostro un ente grande y marrón que los perseguía.

Las flechas ni las espadas le crujían y en un momento cargo hacia mí con mortal velocidad, vaya susto pero ya tenía improvisado un plan encendí la antorcha y le arroje un pote de aceite incendiario (que nunca viene mal tener en la mochila) y tuvo efecto, bien parecía que la trampa que puso el semielfo y le voló la pierna al gigante no era un simple milagro, el fuego era su debilidad, pero no la manera de matarlo pues seguía y seguía levantándose y regenerando sin importar cuánto fuego le arrojáramos.

La pesadilla pareció terminar cuando después de muchos intentos derribado descendió sobre el agua y se sumergió en las profundidades del lago hasta el punto que yo no lo podía ver, pasamos la noche descansando allí mismo y sanando a los heridos (la guerrera que recibió un poderoso golpe y estaba inconsciente) y el suelo tembló y el agua se estremeció salió de ahí aquel ente como nuevo, más inteligente y hasta más rápido, al final aridael y stella se nos unieron en la refriega pero nada cambio las tornas contra ese ser inmortal, stella fue sorprendida y derrotada de un potente puñetazo y la elfa no se hacía entre sus desesperos y conjuros.

La conclusión llego cuando el golem se perdió en una de sus cargas, la pregunta era donde y cuando volveríamos a encontrarnos: para mi mala suerte, ya conozco esa respuesta pero eso lo escribiré otro día…

*Dibuja las palabras finales para dejar su memoria y la tinta escrita secar, se dispuso entonces atender en su mente otras cosas, furcias, alcohol, sufrimiento ajeno y este diario además, esas cosas servían para cebar a uno pero no durarían todo el tiempo, no debía olvidar.*

Postea tu comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Una contraseña te será enviada por correo electrónico.