Tierras Desoladas
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Jack V.

¿Cuántos días tengo sin ver el bosque, sin adentrarme propiamente de acampada?

¿Cuántos días pudriéndome en Tral a la espera de que el fin sea misericordioso?

Ni idea. Por eso decidí ir a Istek a ver que podía ver en ese alcázar de mala muerte, para mi sorpresa me encontré con grata y pavorosa compañía respectivamente, Eileen Y Allerick, hablamos un rato y nos dispusimos a emprender viaje al camino y pillar cuanto estuviera al alcance… Después de todo roto o no… La bebida no se paga sola…

Fue un viaje ameno como pocos, raro entre la tensión que me daba estar cerca de Al y su indiferencia a todo, cosa que antes habría importado poco ahora se me antojaba ciertamente pavoroso, y por el contraparte la pelirroja que me trataba y brindaba calor.

Al principio la vi con cierta indiferencia pero un par de sus sonrisas siguen logrando sacar lo mejor de mí, o lo que queda… Quedamos en hablar en otro momento para contarle mis suplicios en detalle.

Exploramos el bosque camino galparan donde topamos con un caballero misterioso que resulto ser el mismo Einon en otra armadura, un grato encuentro por lo visto iba a Tarante con su “socia” Amelie, quizás por la charla de hace días era menos indiferente a lo que rodeaba al mercenario lo suficiente para poner puntos sobre las “i”.

No pregunte mas y nos dispusimos con su ayuda a limpiar el camino, comisiono un traje de gala y ropa de invierno a la pelirroja…. Materiales gruesos recomendé escuetamente si querían transitar a pie pues las montañas suelen ser frías y traicioneras…

Llegamos y emprendimos viaje a Tral, el camino fue fácil, llegamos a varios lugares y propuse a por un lugar hermoso que había prometido tiempo antes mostrarle… Con Allerick aquí seria el momento idóneo de sortear los peligros y ver la belleza del norte.

Avanzamos y los primeros tramos fueron fáciles, al menos para mí, la caminata era larga y desgastante, mas si no estabas acostumbrado a los largos y fríos senderos del Amberin, Aunque todos se mantuvieron bien enfrentamos algunos Arañas, gatos, Licantropos, osos enormes y kobolds.

Pero llegamos a las tierras que rozan los lindes del norte, preciosos entornos que agradaban a la vista, Aunque traje a la pelirroja para que los admirara tan muestra de belleza natural y aire tranquilo… Pero apurados por el rubio enlutado en su armadura negra seguimos avanzando a parajes más hermosos pero letales, donde encontramos a los enemigos más fieros de las fronteras del norte.

Trolls de piedra y Trolls de rio… Ambos primos eran problemáticos y Al se llevo la peor parte de esos combates, incluso en una emboscada de estos últimos casi secuestran a Eileen.

En cierta forma jamás me había sentido tan asustado y perseguí a su captor hasta obligarlo a luchar, matándolo despues de muchos golpes, desesperado y luego aliviado de que ella estuviera bien… Al final dimos la vuelta, que tampoco fue para nada fácil gracias a los peligros del camino.

Vivos pero cansados llegamos a las puertas de Tral…

Por aquellos días llego un aviso a los asociados, fui a encontrarme con Bedivere y atender sus asuntos con gente diplomática que hacia vida en Tral, allí la guardia nos dejo pasar y la otra parte se encontraba hablando de algunos asuntos de agenda.

Terminando sus asuntos nos presentamos reverentes y procedimos a tratar temas más delicados… fuimos a despensas mas privadas y monte guardia junto con el sequito del diplomático. Que hablaron allí se me escapa, solo me requirieron para una sola cosa y no ha pasado a mas, al final nos fuimos como llegamos, pero viendo el semblante del elfo… puedo llegar a ver que ha ido a buen recaudo lo que quería hacer hoy aquí.

Al final de volver a istek me reencontré con Eileen, la pelirroja habitual.

La acompañe a por recompensas de muchas cosas que había obtenido y allí hablamos, de lo que me pasaba, de lo que me acongojaba y hería. Desde istek a la taberna a los pies del bosque desde allí a Asufeld.

Fue un viaje pacifico y tranquilizador gracias a ella, la charla transcurrió bastante, raro de mi en estos días, me conto cosas de ella, su pasado incluso como empezó a usar aquella ballesta y yo a cambio mis preocupaciones, algunos de mis miedos e incertidumbres sobre por qué había cambiado, sobre lo que temía. Eso en parte fue liberador para mi ser hacía tiempo que las sombras no se me antojaban aterradoras ni peligrosas.

Todo ello ha hecho que refuerce mi confianza hacia ella, el desespero que sentí cuando casi fue raptada por Trolls y el ser dispensado de Perdón me ha dado alivio.

Quizás por conocerla mejor o solamente el hecho de aferrarme a alguien en mi desesperación, no lo sé. Pero mientras me permita acompañarla la protegeré y asistiré tanto como pueda… Servirá para dar algo de propósito a esta vida desdichada…

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